5 mitos sobre el café que te sorprenderán

Octubre 2017

COOPEDOTA tiene casi 60 años de haberse creado. Nuestras familias tienen más de 100 años de tradición cafetalera. Durante todos estos años hemos escuchado muchas opiniones, calificadas y no calificadas, de los efectos que puede causar el café.

Lo que se ha descubierto a lo largo de los años es que un mal café puede ser sumamente perjudicial para la salud, pero un buen café, producido y procesado adecuadamente, no causa tal daño.

Preparar un café puede parecer una cosa muy simple, pero como todo en la vida, tiene su técnica. Ya nos decían nuestros abuelos -o padres. que si hacíamos algo debíamos hacerlo con amor y como se debe hacer. Sino, mejor no hacerlo.

Derrumbemos algunos mitos.

Mito 1: El café es amargo. El café es ácido, pero no debe ser amargo. La acidez permite estimular el gusto. Cuando un café sabe amargo puede ser porque no es de buena calidad, es torrefacto o no se ha preparado adecuadamente (agua a alta temperatura o mucho tiempo de extracción).

Mito 2: El café debe ser negro como la noche… La intensidad del color no define un buen café. Existen tres tipos de tuestes: claro, medio y oscuro. El claro sólo lo utilizan aquellos cafés que son de alta calidad porque en él se aprecian todas sus características y su verdadero sabor, el medio es el más tradicional porque permite percibir sus características, pero también le aporta potencia; y el oscuro, es el tueste que aporta fuerza y un poco de amargor, pero que también oculta muchos de los defectos del café.

Mito 3: Necesito cafeína… un espresso por favor. Te sorprenderá saber que el espresso es el método que menor porcentaje de cafeína tiene. Esto es porque la extracción del café se realiza en pocos segundos (entre los 19 y 22). La regla es simple, a más tiempo, más cafeína. Pero cuidado, mucho tiempo de extracción hace el café amargo y le hace perder sus propiedades, entre ellas su sabor y aroma.

Mito 4: Agua hervida. Uno de los mayores mitos. Para preparar un buen café, sin importar el método, el agua no debe hervir porque quema el café y lo hace amargo. La temperatura del agua debe estar entre 92 y 94 grados, justo cuando inician las primeras burbujas.

Mito 5: El cappuccino me cae mal. Esto lo hemos escuchado muchas veces. Convendrá saber que la mayoría de cafés con leche resienten el estómago por una razón muy sencilla: la leche hirvió, separando la proteína de la grasa, y haciéndola más pesada para el organismo.

Un último consejo, asegúrese de utilizar la molienda apropiada para el tipo de método en el que prepara su café, de lo contrario el resultado no será bueno.

El café es una bebida milenaria y representa la segunda industria mundial, como consumidores, debemos asegurar exigir calidad y transparencia. Después de todo, se trata de una de las bebidas más consumidas en el mundo. ¡Provecho!