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Antecentes Históricos

 



Antes de que existiera Coopedota, la caficultura en la zona de Los Santos era dificultosa.

Los productores carecían de técnica en la parte agronómica, se vendía el café a intermediarios que les pagaban injustamente a los productores y no existían beneficios cercanos, lo que implicaba un viaje largo para poder procesar el café.

El beneficio más cercano era “La Raya”, en Desamparados. Las carretas de café eran llevadas hasta ahí y medidas de primero para evitar la fermentación del grano.

El señor Estanislao Ureña Mora fue el responsable de introducir el café a la zona, y le dio semilla a su hermano José Ureña Mora. Entre los dos sembraron un cafetal de 2 hectáreas, y producían su café sin agroquímicos.

Luego llegó Ramón Blanco y puso un beneficio en San Pablo de León Cortés, y los productores siguieron llevando su café ahí.

En 1929 montaron un beneficio en Santa María, pero como había tanta incertidumbre en los precios, los productores acudieron al Banco Nacional, que tenía un departamento donde asesoraban a los caficultores para que ellos procesaran su café.

Así nació Coopedota R.L.

 

Fachada antigua


A finales del siglo anterior llegaron los pioneros colonizadores y se maravillaron de encontrar estos valles.  Pronto se difundió la fama de la belleza natural de Santa María de Dota y fue así como nació el poblado, que hoy a pesar del embate de lo moderno se mantiene firme en sus costumbres legadas de generación en generación.

En la época precolombina el territorio que actualmente es el cantón de Dota, estuvo habitado por indígenas del llamado Reino Hüetar de Oriente. Fue dominio del entonces cacique Guarco, quien murió al principio de la Conquista, asumiendo el cacicazgo su hijo Correque.

En el centro de este valle, en el que actualmente se encuentra el cantón de Dota, había una pequeña sabana rodeada de matorrales, lo que hacia pensar que el lugar había sido en algún tiempo asiento de una población indígena. Esto se confirmó al encontrarse sepulturas indígenas dispersas por todo el sitio, así como ciertos jeroglíficos marcados en algunas piedras y un cementerio localizado al este del valle.

EL nombre del cantón, según la versión popular tiene su origen en las travesías que realizaba el cacique llamado OTA de los indígenas Quepos, que atravesaban la región en sus viajes entre el Valle Central y su lugar de procedencia, vocablo que evolucionó a DOTA; el cual significa “montañas altas”.


 

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